Stranger Things: Invasión nostálgica

Título: Stranger Things

Dirección y guión: Matt y Ross Duffer

Producción: Netflix

Temporada: 1º (8 capítulos)

Elenco: Winona Ryder, Millie Bobby Brown, David Harbour, Finn Wolfhard, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp, Charlie Heaton, Natalia Dyer, Matthew Modine.


 

Un chico desaparecido, el drama de su familia, la esperanza de sus amigos, experimentos secretos, monstruos y una nena con poderes. De eso va esta serie. Y también de mucho más.

Una serie que apela a la nostalgia de los años ’80, con un fanatismo declarado hacía Stephen King, Steven Spielberg, John Carpenter,  entre otros genios de la ciencia ficción, sumado a un toque slasher, tiene todo para ganar. Una dirección sólida, actuaciones brillantes y una banda sonora inolvidable son el cóctel que Stranger Things propone y logra superar la barrera de un simple homenaje de los productos que impactaron en aquellos años.

El gran triunfo de la serie de los hermanos Duffer es que los múltiples guiños y referencias a los iconos de los 80’s no restringen el resultado final y funcionan en su justa medida. La trama tiene vida propia y en especial una fuerza emotiva que es más fuerte que cualquier acierto o error que aparece.

Tal vez el punto más flojo se refleja en algunos detalles del argumento, que evoluciona a bien a nivel personajes pero le cuesta más en cuanto a la sucesión de eventos. Algunos huecos o resoluciones demasiado rápidas le restan algo de valor a una serie que en el resto de los apartados es perfecta.

La dirección y la historia que los Duffer elaboraron está llena de magia y muchas buenas ideas ejecutadas con inteligencia, más allá de las múltiples referencias.

Sin embargo, todo esto no se destacaría de no ser por las brillantes actuaciones, principalmente del elenco juvenil. Los chicos son el alma de la historia y tanto el grupo de Mike (Finn Wolfhard), Dustin (Gaten Matarazzo), Lucas (Caleb McLaughlin) y Will (Noah Schnapp) como la sobresaliente Eleven (Millie Bobby Brown) enternecen y emocionan con un talento sorprendente para su corta edad. Los adolescentes también están muy bien y parecen sacados directamente de la década de los ’80. Winona Ryder tiene un buen regreso y aunque muchas críticas señalen su labor como sobreactuada, la actriz cumple con el rol de madre desahuciada y demuestra su vigencia, tras varios años sin grandes papeles. También se destaca David Harbour como el sheriff, un personaje con el que es imposible no empatizar.

El arte y el vestuario están impecablemente cuidados y generan una atmósfera que remonta perfecto a la época en la que está situada. El otro gran componente nostálgico es la música. Cada canción grita por sí sola a que década pertenece y cuadra excelente cada vez que aparece. Con Should I stay or should go de The Clash como bandera, Joy Division, Africa, Modern English, New Order, Jefferson Airplane, entre otros, brillan en cada secuencia musical. El tema principal tiene la dosis de misterio necesaria y cuesta sacárselo de la cabeza.

En definitiva, Stranger Things no es una serie perfecta pero sí es un ejercicio de nostalgia emocionante y un hermoso viaje hacía años gloriosos del cine en 8 capítulos que te obligan a mirarlos uno atrás del otro. Divertida, entrañable e inquietante, tiene todo para enamorarnos y atraparnos al instante. Netflix otra vez dio en la tecla justa.

Puntuación 9/10


Bonus tracks:

  • Música de la serie:

 

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